Desde hace unos años, nosotros, que somos una familia pequeña, cuando hacemos las hallacas pensamos en esta cena navideña, para compartir y agradecer a quienes nos acompañan todo el año. A quienes nos hacen la vida más grata, quienes se calan nuestas venturas, desventuras y aventuras.

Todos los años mi familia (somos tres: mi mamá, mi hermano y yo) organizamos una cena para nuestros amigos, los que nos acompañan todo el año y todos los años. Estan los de todos los años (mis amigos scouts) como Beto, Pepe, Claudia, Mariana, Isa y un gran ETC... y están los que año a año se han ido agregando como mis amigos del trabajo, las parejas de nuestros amigos, los que vamos conociendo, etc.

En nuestro apratamento anterior fue siempre todo mucho más apretado (por razones de espacio), pero esta vez, después de la mudanza a esta casita más grande, tuvimos la felicidad de atenderlos más comodamente, como se lo merecen.

Y hubo una sorpresa! mi amigo Kail (músico de vocación y profesión) trajo a Borracho Bueno!!! Un grupo de amigos que desde hace años se reunen para llevar la parranda navideña tradicional a las casas de sus amigos y conocidos!!! Unas 20 personas de manera sorpesiva entraron a mi casa, con tambor, guitarra y cuatro cantando música navideña y trajeron un ambiente de alegría que les agradezco profundamente y nos emocionó mucho a todos...

Las compras, la preparación de la ensalada, el cochino, (las hallacas estaban listas), etc ocuparon todo el día...
Anoche cenamos en casa unas 40 personas.
Este es el equipo que se encargó de servir una cena tan rica: Isa, Elsy y mi mamá

Me desperté contenta... Agradecida... me siento afortunada. Para mi eso es la Navidad: compartir la esperanza con quienes me rodean todo el año.