"Y cuando legaron a la lomita que está allá, dónde ahora ven la casa principal, se enamoraron del lugar..." Un montón de años más tarde, estoy recorriendo la casa vacacional construida por los padres de un buen amigo y yo también me enamoro del lugar. Cuenta mi amigo que sus padres hicieron miles de averiguaciones para comprar el terreno y poco a poco, en más o menos 25 años lograron culminar su sueño. Hoy, están enterrados allí, juntos, en ese lugar que los enamoró a primera vista.
Pienso que quiero pasar unos días en ese bosque (afortunadamente es posible) y sigo caminando.
Recorres los terrenos de una Hacienda pequeña, pensada para el disfrute, hay espacio para la familia, para los enamorados, para los amigos... con caminerías, plazas, cancha de tenis, piscina, una gruta para la Virgen de Lourdes, un manantial del cual brota el agual que se consume y al fondo una pequeña cabaña.
Lees guías, te metes en internet, buscas información especializada y al final sólo las corazonadas te dicen dónde está el lugar y las personas adecuadas para pasar los mejores momentos.