Un Aló Presidente
"Ustedes son Venzolanas donde las pongan! ¿Quieren ping pong?"
"Si... somos... Bien chévere, nosotras vivimos aqui y nuestra amiga está de vacaciones..."
Y arranca la conversación de una venezolana más parlanchina que yo (lo cual es bastante!) que en cinco minutos nos deja saber que su novio hondureño (que no puede hablar por que ella obviamente no lo dejaría) tiene seis meses en Madrid, ella 2 años que no va Venezuela, que no vuelve, que las marchas, que se fue huyendo de las persecusiones en PDVSA durante el paro nacional del 2002, que no piensa volver, que en una manifestación la rozó una bala y justo cuando me pregunta si no me he planteado... (no la dejo terminar, se por dónde viene y no le doy cancha, para eso yo también hablo bastante) le digo que soy de Baruta y por allí arranca a decirme cómo con toda seguridad estudié el bachillerato con su hermano que le sigue, el del medio, Mario.
El Escorial se hace un escenario particular para una conversación que de entrada puede resultar chévere (como decimos los venezolanos) pero que junto a la voz chillona de esta chica termina por ser una de esas situaciones que empiezan para buscar el momento de terminar.
No quiero decirle que no, no me he planteado irme a ninguna parte por que soy muy arraigada, por que me gusta estar con mi familia y amigos, por que tengo un buen empleo, por que adoro Caracas (si, Caracas, donde a la gente la asaltan con pistolas, donde duras 2 horas para llegar a tu trabajo por las colas, donde padecemos a Chávez y sus consecuencias más de cerca. Si, Caracas) y por que si chica. Por que sólo me he mudado una vez en mi vida y me costó. Y no se lo digo por que este es un tipo de caraqueño que sale de Venezuela no a emprender un proyecto de vida, sino´a huir de algo.
Pareciera que Chavez personalmente los sacó de su casa. Fue durante un Aló Presidente que le dijo:
"Mira tu, si, Maite, asi es que te dice tu mamá, no?. Pero tu te llamas María Teresa. Mira Maria Teresa, a mi no me gusta esa vaina de que andes por allí en un trabajo de oficina, ganado un sueldito y endeudandote para poder tomarte una cerveza los viernes para hablar mal de mi. Y menos que vayas a manifestaciones políticas en mi contra para no tener que estar sola con tu novio que ya está bastante frío contigo. No señor, me haces el favor y me vas recogiendo tus peroles, vendes el carro, te buscas tu pasaporte de tu abuelito gallego que vino en barco hace 50 años (y que bastante real que hizo aqui. No me interesa que se casó con una venezolana, ni si fue honesto o no, hizo real y no nos dio a los demás y tu sabes que aqui la vaina cambió). Bueno chica, te compras un pasaje que aqui no se puede vivir con tanta gente como tu que no sabe en qué palo ahorcarse. Y no me mires con esa cara que Europa es bien bonita, mira que yo voy como una vez al mes y el Rey me trata de maravilla, claro tienen sus cosas, como que Aznar fue el primerito que salió a llamar al loquito aquel que me dio el golpe de estado en el 2002, pero bueno, ahora con Zapatero nos llevamos mejor, ese es un tipo bien abierto, y total a ti eso te da igual con tal que no se metan contigo. Tu vas a ver que te va a gustar y que ni te vas a cordar que aqui hay una Gran Sabana, y unas playas paradisíacas, y que Caracas tiene ladrones pero también tiene buena gente. Nada de que los venezolanos somos una fiesta y que con un buen piropo arreglamos todo. Tu vas a ver Maria Teresa que en dos años se te pasa la mamitis. Y no te me pongas con vainas mija, que de tu novio ni te vas a acordar, total, ese bicho es un coñoemadre que te montó cachos con la Ceci, si chica no ves que yo se todo?. Ya me lo está diciendo el Ministro de Infraestructura, Verdad Ramoncito (que ahora le dicen Ramón de La Trocha, por la tremenda carretera de un canal que nos montó por que el viaducto ese de la Cuarta República salió malo) Él mismo me dijo lo de los cachos. Bueno María Teresa, qué le vamos a hacer... vete chica que con ese color vas a volver locos a los europeos. Coño, eso si. No vuelvas. Que la gente como tu me deprime por que me echa la culpa de todos sus males y yo sólo soy culpable de una parte de las vainas, si tu quieres dile a todo el mundo que fue por mi que te fuiste, pero yo no me la voy a calar, oiste? Esta Maite cree que yo me tengo que calar que me echen la culpa de los cachos de José Antonio y no, no lo voya hacer. Denuncio aqui, publicamente, en cadena nacional de radio y televisión que Jose Antonio hizo esa vaina por que quiso, y bueno, aqui entre nos, la Ceci también, que yo no soy escaparate de nadie. Es más ahora, en honor a Maite y como despedida cantemos el himno nacional, o te canto una de Rocío Durcal miamor?"
Ahora, después de ese Aló Presidente que le hicieron a Maite en su casa, yo en compañía de venezolanos que vinieron a emprender un proyecto de vida y no huian de nada, planifico nuestro próximo viaje a la hermosa Gran Sabana, y con toda certeza pienso que sólo un proyecto de vida me sacaría de Caracas, pero no tengo nada de que huir.

Por que Venezuela tiene horrores para irse, bellezas para quedarse y las dos cosas componen una realidad de contrastes de la que formo parte. Sin duda estoy contenta por que mis amigos venezolanos en Madrid han venido, no los han sacado en un Aló Presidente.
Ya Chávez nos tiene como nos tiene, como para que además tome decisiones por nosotros.

Claudia dijo
... Y como diria Jordano... (Musiquita de fondo) YO NO ME VOY, YO ME QUEDO AQUI...
No solo es un excelente post, tambien es una muy buena reflexion.
3 Abril 2006 | 01:10 PM