Revolución bolivariana... teológica?
Estas oficinas un poco desoladas por la ausencia del viejito que decidió escaparse al cielo me sirven para documentarme un poco sobre el proceso.
El planeta está en el mundial y el gobierno revolucionario está campaña electoral, lo cual genera un ambiente político bastante particular.
Tras 8 años de gobierno Chávez apuesta por 6 años más (quiero saber qué dirían los izquierdistas Europeos que les encanta ese tono chic que genera ser un poco zurdo si les dicen que el presidente quiere mandar nada más unos 14 añitos seguidos, pero eso es otro tema). En todo caso todos estamos viendo que esto va para largo y que mejor nos vamos documentando sobre eso que Chávez llama "consolidar la revolución".
Y me he encontrado con preguntas teológicas que se están haciendo los revolucionarios.
Si, teológicas:
"...Usted dice que la voz del pueblo es la voz de Dios, pero ¿cual será la voz de Dios y cual será la voz del pueblo?, así como ¿cual será la voz que los organismos involucrados, a los que usted le delega, escuchan?"

Esta pregunta se la hace un fiel seguidor a Chávez (que obviamente es su intermediario con Dios, lo cual lo convierte en Mesías) en una carta publicada recientemente en www.aporrea.org, un portal que divulga el pensar y accionar del lado más extremo de la revolución bolivariana. La carta reclama que las promesas del Mesías no han sido cumplidas por sus apóstoles.
El autor cita al profeta Ernesto Che Guevara, sobre el tema de las trabas burocráticas
(Fulana, no te pongas brava conmigo, pero es que este hombre lo cita como si el Che fuese una especie de santo)
"Sin tener la suficiente experiencia administrativa, se producen disloques cuellos de botellas, que frenan innecesariamente el flujo de las informaciones de las bases y de las instrucciones u órdenes emanadas de los aparatos centrales. A veces éstas, o aquellas, toman rumbos extraviados y, otras se traducen en indicaciones mal vertidas, disparatadas, que contribuyen más a la distorsión... es la falta de conocimientos técnicos suficientemente desarrollados como para poder tomar decisiones justas en poco tiempo. Al no poder hacerlo, deben reunirse muchas experiencias de pequeño valor y tratar de extraer de allí una conclusión. Las discusiones suelen volverse interminables, sin que ninguno de los expositores tengan la autoridad suficiente como para imponer su criterio Después de una, dos, y unas cuantas reuniones, el problema sigue vigente hasta que se resuelva por si solo o hay que tomar una resolución cualquiera, por mala que sea...”
El hombre está desesperado. Los apóstoles que les mandó el Mesías resultaron ineptos, quizás el Espíritu Santo no les dio el don de hablar en lenguas. Nunca se sabe.
En un acto de franco reclamo decide que no debe haber intermediarios entre el hombre y Dios. La iglesia, corrupta por definición, debe desaparecer, asi que termina con una oración a San Hugo Rafael de Sabaneta:
"Sólo creemos en usted. Usted es el único guía de este proceso, con señales benévolas y sabias, solo de usted queremos obtener una respuesta que nos muestre el camino, y nos de la seguridad y confianza de que será esa voz de Dios la voz de nosotros el pueblo"

Aporrea no miente.

Despistada dijo
Es la vez que veo más unidas política y religión... :S y para una atea como yo, es algo surrealista mezclar dos cosas tan diferentes.
16 Junio 2006 | 09:45 AM