Es público y conocido que desde siempre tuve resistencia a mostrar mis pies. Digamos que podía estar en las situaciones más íntimas y morir con las medias puestas, incluso la arena de la playa me servía de camuflaje. He tenido zapatos altos y bajos, deportivos y formales todos tan cerrados como sea posible. Ahora, Carolina dice que soy "gente grande" por que tengo un par de sandalias con las cuales incluso me atrevo a ir a trabajar... Se ha convencido de que este es un síntoma de madurez, que tarde o temprano llegaría. Que esto no es más que una muestra de que seré la señora de tal. Incluso tomó una fotografía de tan significativo evento, por que es que yo si que te tengo eso, al final soy un poco tímida de los tobillos para abajo...
Todo lo que puede pasar por no lavar las medias!